Era un pimball y ahora el lugar en el que pierdo las horas rumiando. 8.30 am. Parece que el espíritu del lugar se mantiene y te posee, dilato la hora de pararme y echarme acorrer -cocinar, lavar, limpiar- No dilato nada, evado. No vuelvo a pisar mi casa hasta pasado largamente el medio día. Horas muertas con contusas y heridas. Somos cuatro, ocho, seis. Dependiendo del humor y la economía. Somos argolleras y estúpidamente infantiles: amas de casa desatadas.
Desayunando cual yuppies a costa del diario. Sin vigilancia infantil ni masculina. Puchos, cafeína, mixtos, probióticos, submarinos. Ya me está costando más los cafés que las loncheras.
Me consuelo: al menos no me dio por la ludopatía.
Conversas matutinas off record. Qué patético. El pretexto: dejar a los chicos en el colegio. El barajo y el de abajo. La realidad: soy una chismosa de puerta de colegio. Les juro que ni en la peor de mis pesadillas en los años lúcidos. Encima vendo Omnilife. Encima. ¿Alguien quiere Omnlife?
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Oh my God!, una chica Omnilife, no tendrás un sticker pegado en la ventana de tu casa..."Omnilife". xDD
Y de seguro comparten recetas de comida y consejos "utilísimas" como hacer para que el arroz chaufa no se te pege en la olla, como sacar los chicles pegados al pantalón con hielo y como hacer maceteritos con latitas de duraznos Dos Caballos..!!!
Sé fuerte mujer...sé fuerte!!. Abrazos!